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El precio del combustible y las consecuencias medioambientales de calefacción y/o aire acondicionado en edificios con electricidad o gas natural puede ser muy significativa. Para compensar estos efectos, varios clientes de Abengoa Solar han optado por usar sistemas IPH para la calefacción y aire acondicionado de edificios.
Climatización
Se puede observar en el esquema que el fluido caloportador circula dentro de un circuito cerrado por el campo solar y suministra calor al tanque de almacenamiento de agua caliente presurizado. Este tipo de sistema que emplea un intercambiador de calor dentro del tanque de almacenamiento se podría utilizar en un clima frío en el cual el líquido colector podría ser o bien una solución de agua/anticongelante o bien un aceite de transferencia de calor. En un clima en que no hiela, se va a poder utilizar un sistema de circuito abierto, sistema mediante el cual el agua del tanque se circula por el campo solar.
Cuando se requiere el enfriamiento y siempre que el tanque esté lo suficientemente caliente, la energía se bombea desde el tanque para propulsar un enfriador de absorción con el fin de producir agua enfriada. Esta agua enfriada se lleva al edificio reduciendo de esta forma la cantidad de electricidad consumida que requiere un sistema de climatización convencional. Es posible generar y almacenar agua enfriada para su utilización en el enfriamiento tras la puesta del sol.
Existe una relación favorable entre la necesidad de construir sistemas de enfriamiento y la intensidad solar. Por lo tanto, la climatización solar puede suponer una manera significativa de reducir la necesidad de las compañías energéticas de construir y operar centrales eléctricas para satisfacer la demanda de electricidad en los picos de consumo.
Proceso de calentamiento del fluido caloportador
Los sistemas de calefacción centralizada y los procesos industriales que suministran agua caliente o energía para calentar el aire, cocinar o para la pasteurización, requieren que la energía solar se transmita a una corriente líquida. Esto se logra mediante la circulación de un fluido calentado por vía solar a través de un intercambiador de calor. Según el tipo de carga, y dependiendo de su temperatura y nivel de presión, un intercambiador de calor de carcasa y tubo o bien de placa y armazón puede utilizarse para intercambiar energía con la carga.
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